Ya no recordarán. No les reprocho nada, pero les pido que sigan y, si es menester, corrijan la sucesión de hechos que yo tengo archivado:

-Hubiera un grave accidente en una base militar, quizá en Ferrol.

-Murieran reventados dos soldados-mecánicos al estallar una de las calderas del buque.

-El tema se convierte en un debate,más o menos público, sobre las condiciones de seguridad en las que trabajaban.

-Un militar que acompañaba a los muertos se pronuncia. Dolido porque esos muertos habían sido sus amigos.

-Su pronunciamiento se convierte en rápida acusación en la que se demandan mayores controles de seguridad. Esto se veía venir.

-Entonces en la cúpula del Ministerio, que no suele protagonizar estos desagradables avatares de muerte, se produce un relevo.

-Zapatero, como buen calamar , hace un polémico nombramiento. Pone a mandar en el Ministerio de Defensa a una joven ... preñada. Vuelta a la iconología del poder.

-Una de las primeras decisiones que toma, para evitar el guirigay, es declarar firme la sentencia ejemplarizante del Cabo Gago.

-Lo condenan y él y su familia protestan, pues creen injusto el castigo.

-En un acto novelesco, la madre del Cabo llega a pedir la intermediación de la Reina en el affaire, aprovechando una visita de ésta a la ciudad departamental.

-Y entonces viene lo peor. Al Ministerio le falta tiempo para desfacer el entuerto. Quizá no se halla seguido un escrupuloso respecto a las leyes. Al final reculan de la peor manera posible: que la sentencia está en suspenso, pues es necesario un informe psiquiátrico .

-Y la imagen de una Ministra de Defensa preñada presidiendo el desfile de las Fuerzas Armadas, ¿qué dice usted que iba a cambiar?