Por fín conocemos el monstruoso monstruo que coordinó el atroz ataque sobre las emblemáticas torres del WTC. El Centro del Comercio Mundial. El skyline. No tenemos que esforzar mucho la vista para ver en él similitudes con el Maligno. Tan desaliñado, tan desharrapado que nada bueno podía esperarse de él. Además tiene torva la mirada. Tras siete años en Guantánamo pide en voz alta y sin aparato retórico aparente ser declarado culpable, y, sin dilación que le apliquen la pena capital. El infiel espera encontrar algo consolador en la muerte. Dicen en el santo Telediario que ahora incluso tiene peor aspecto...no se le ocurrió envejecer y mustecer a la brisa del Caribe?. Se ha convertido en un esperpento con sus largas y blanquecinas barbas.

Y yo les llamo pleistocénicos a estos interrogadores. Al Santo Ofico le bastaba una semana para ratificar decenas de casos de brujería. Y eso era porque Dios andaba cerca. De aquellas aquella chusma inmunda también parecía sonreir cuando l@ ataban a lo alto de la pira.

Demente maligno.