Ayer daban cuenta de la sentencia que condena al ilustre Colegio Suizo de Madrid a pagar 30000 € al padre de un menor acosado psíquica y fisicamente. Pero este acosono no fue denunciado por el Colegio, que más al contrario trató de tapar el grave incidente, basándose en algo tan poco consistente como la honarabilidad de todas las familias con hijos en ese elitista centro. El padre habló bien, se sinceró. Dijo que "era un colegio muy bueno....bueno al menos muy caro". Ofreció estadisticas sobre el particular, que yo reproduzco más o menos ¿sabían ustedes que en los datos sobre cualquier tipo de mobbing o acoso los centros privados superan en varios puntos a los públicos, en número de casos?. Algo que todos los padres deberían de saber. Es complicado en la sociedad de consumo que vivimos dilucidar cuando, hablando con un docente, éste comienza a untarnos de marketing, a decirnos lo que queremos oir. Lo cual en la Pública no tiene sentido. A hacernos creer que ellos van a hacer su trabajo. Que le van a ayudar al niño/a en su desarrollo. Y ¡ostias en vinagre!. Nadie remarca que la sagrada Educación es un asunto de amor. En todo caso es un asunto que no tiene que ver con el dinero. Eso muestra la sociedad que estamos a montar.